Como la vida puede cambiar en un momento para otro

Hola, diario.

Martes, 10 de abril de 2020

Hace tiempo que no te escribo, ahora mismo estamos en la cuarta semana de confinación, la verdad ni me he dado cuenta del tiempo que llevaba en casa, me estoy acostumbrado a llevar una rutina diferente que antes, para así no perder la costumbre de hacer lo que me gusta y ser más productiva, aunque siento que al estar en casa no hago lo mismo cuando estaba en clase, pero eso no será excusa por hacer las tareas, limpiar la casa, leer libros, dibujar…

En todo caso en el lado positivo, paso más tiempo con mis seres queridos, valoro más las pequeñas cosas, también echo de menos a la gente que me rodeaba, salir con mis amigos, ir a clases, dar una vuelta con la bici, salir a correr, y ahí es cuando empiezo a valorar la suerte que tengo por hacer eso a diario. Pero en estos días debemos de estar en casa para que todo vuelva a la normalidad y cuando acabe veamos la vida de un modo diferente.

Antes que nada, me gustaría escribir sobre cómo estoy llevando el confinamiento, hoy me he levantado a las 9:00 h de la mañana para empezar bien el día, con mucha energía. Asimismo duermo uno hora más que antes, que es algo bueno, aunque siempre he dormido las horas que necesitaba porque si no el día siguiente no soy persona.

Normalmente en estos días estoy llevando una rutina de entrenamiento en casa durante 10 minutos, lo suelo hacer por la mañana, pero a veces como tengo clases online, no me suele dar tiempo y aprovecho para hacerlo en la tarde sobre las 16:00 h. Después, por la tarde he visto una película, llamada Contratiempo y solo la he querido ver porque salía Mario Casas, me encanta ese actor.

Al acabar la película me he puesto a hacer los deberes, que lo suelo hacer con descanso cada media hora. Por un lado las clases en casa, no me van mal, por ahora, tenemos varias clases online, pero los profesores cada lunes nos mandan deberes para hacer y no digo que esté mal, a veces veo tanto en cada asignatura que no sé por cuál empezar, pero como llevo una rutina, lo estoy llevando bien, sin prisa pero sin pausa, como dice mi profesora de castellano. Al estar en casa me he dado cuenta de que paso más tiempo con el móvil que antes y no debería ser así, pero a partir de ahora voy a intentar reducir el tiempo de uso y haré otras cosas que me beneficie, ya que como todos sabemos los móviles, se han hecho pasa que sea adicto, y no digo que no haya ventajas de tenerlo, ya que con el móvil puedes llamar, enviar correos, comunicarte con la gente que este muy lejos de ti, incluso en otro país y que en tiempos anteriores no se podrían haber imaginado el poder de la tecnología. Hoy he empezado a leer un libro que hace tiempo tenía ganas de leer, es en valenciano, y cuando lo acabe tengo otros pensados como Un mundo feliz, Los hermanos Karamazov…

Hoy por la noche hemos jugado a las cartas para entretenerlos, suelo ganar aunque también perder, pero mis padres son muy buenos jugando a eso. La verdad no me quejo porque puedo hacer un montón de cosas estando en casa y estoy muy agradecida, aunque hay días que me aburre. Para finalizar, tengo algunas reflexiones y es que el planeta nos ha pedido que paremos, que frenemos nuestro ritmo de vida vertiginoso en el que se nos olvidan las cosas importantes…

Nos hemos visto obligados a frenar en seco todos, a tener que parar nuestras vidas para quedarnos en casa. y en estos días de cuarentena estamos valorando la libertad y los buenos valores, como la solidaridad. Asimismo estos momentos son para aprender, leer, escuchar música, hacer videollamadas con mis amigos, familiares…

A su vez he reflexionado que mientras nosotros estamos en casa, el mundo y la naturaleza empieza a respirar de nuevo, los turistas se van, los peces y las aves vuelven a los canales de Venecia, el aire se vuelve más puro en todo el mundo, las aguas más cristalinas, fábricas cerradas, autopistas vacías, ciudades fantasmas, calles desérticas…
y eso es lo que deberíamos pensar: en el mundo, en los animales, en el planeta, nuestro hogar; es el principal beneficiado por el coronavirus.

Por añadidura he reflexionado que ya somos ricos, antes pensaba que ser rico se corresponde tener mucho dinero, pero ahora sé que es mentira, ya que la riqueza mental es de mayor importancia que la riqueza económica. Es por eso, por lo que los ricos simplemente piensan que toda esta vida es dinero. Pero ya sé bien que es mejor tener una mentalidad exitosa, tener buenas relaciones, ser agradecido, ser feliz, vivir en familia…

En mi opinión, es el mejor regalo que nos puede dar la vida, poder vivir, respirar, ver el amanecer… Y ahora más que nunca debemos de estar en casa para que esta situación termine lo antes posible, pero eso sí estando unidos, apoyándonos para pasar estos momentos difíciles, para que sean más llevaderos.

Titol obra: Como la vida puede cambiar en un momento para otro
Pseudònim: Zhu
Edat: 17 anys